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El MUSEO DE ARTE MODERNO CHILOE no es un museo propiamente tal. Se le llamó
asi porque fué el primero de su tipo en el país. Porque fué una idea que
cruzó nuestras mentes y de pronto se hizo realidad.
No fué el fruto de una planificación cultural ni de una política
descentralizadora y menos fué la iniciativa de algún gobierno.
1988, un grupo de personas enamoradas del arte contemporáneo decidieron dar
vida a lo que estimaban que hacía falta en nuestro país. Un Moderna Museet, un
M.O.M.A, un Louisiana, en fin, un espacio para albergar el Arte Contemporáneo
que se estaba produciendo constantemente en el país y que nadie se preocupaba
de rescatar y por lo tanto de valorar como nuestra historia viva del Arte, (
aquella que no vemos, porque no existen los espacios suficientes y adecuados.).
Son muchos los artistas que van quedando en el camino ignorados por las
corrientes comerciales de las galerías o por centros culturales ideologizados y
complacientes. Si bien esto sucede en todas partes, era necesario crear un
espacio para acoger esa obra que moría abandonada en bodegas, aquellas telas
que eran pintadas y repintadas encima. La mayoría de ellas, sobretodo las de
gran formato, fueron creadas para su exhibición en espacios públicos, que no
existían obviamente después de 15 años de régimen militar. Era imperativo
crear ese espacio, aunque fuera tan solo la manifestación de nuestra protesta.
Tanto es así que llegamos a inmaginarlo en medio de una pampa, no mas grande
que una habitación y con un letrero en la puerta que diría : "Museo de
Arte Moderno de Chile". Su interior estaría atiborrado de grandes obras de
arte rescatadas del olvido.
Cuando expusimos nuestras ideas a aquellas personalidades del mundo artístico
que nos merecían respeto, la respuesta fué unánime, todos apoyaban la idea.
Les parecía exótica, loca, pero posible.
En Enero de 1989, a pocos meses de haberlo imaginado, montamos la primera
muestra del MAM Chiloé, en el recientemente terminado edificio "Internado
San Francisco de la ciudad de Castro", proyectado por Edward Rojas y
nominado para el premio Andrea Palladio, en Italia. El Edificio nos fué
facilitado para su uso durante el verano y en ese par de meses cristalizaron las
ideas. Todo lo que habíamos inmaginado era poco, habíamos creado, a 1200 kilómetros
de Santiago, en una isla de gran cultura mitológica, la ilusión de un Museo de
Arte Moderno Chileno.
Si bien el edificio fué devuelto luego de la exposición, quedaron mas de 80
enormes obras donadas por importantes artistas nacionales, las que conformaron
materialmente una primera colección de arte contemporáneo correspondiente a
esa última década.
1990. La segunda muestra del MAM concitó la prescencia de 180 artistas, de
diferentes disciplinas, escuelas, generaciones y regiones. Creo que fué la
muestra panorámica de arte actual más grande que se haya realizado en Chile
hasta entonces.
Cuando la colección sobrepasó las 200 obras, vislumbramos un nuevo concepto
de colección. Se trataba de comprometer al artista a reemplazar su obra a
medida de su evolución, dejando o cambiando su participación, o sea, una
colección viva, de personas mas que de obras. Todo esto sabiendo que en el
futuro e convertiría inevitablemente en una colección de gran valor
patrimonial y que alguien, ojalá el gobierno, se haría cargo de su conservación
y mantención. Hoy pensamos que que lo que hemos recibido en diez años debería
ser albergado por diferentes centros de arte regionales, para que nosotros, en
el MAM, comenzemos a conformar la próxima.
1991, la 3° muestra del MAM se realizó por primera vez en su propia sede del
parque municipal de Castro, cedida en comodato por la ilustre Municipalidad. Se
trataba de un viejo galpón abandonado, parte de un proyecto costumbrista diseñado
por el arquitecto Isaac Eskenazi en los años 70, que lamentablemente no prosperó.
Gracias a la modesta pero oportuna colaboración de la Embajada de Suecia (US $
10.000), el galpón fué salvado de la destrucción, restaurado, modificado e
inaugurado como sede del MAM en Chiloé.
1992 y 1993 fueron años de crecimiento físico, nuevas edificaciones,
intervenciones al antiguo galpón, salas nuevas de exposiciones, dependencias,
bodegas, etc. Recibimos ayudas de Alemania, España, Fundación Andes y Fondart,
Las exposiciones tradicionales de colección cambiaron, transformándose en
muestras individuales, grupales o experimentales. El MAM comenzó a operar como
Centro de Arte Contemporáneo y a lidiar con intereses creados, localistas, políticos,
económicos y otros.
En 1994 el MAM ya hacía notar su peso en el ambiente artístico nacional,
tanto por la calidad y diversidad de sus exposiciones como por el diseño y
regularidad de sus publicaciones.(Hecho inusual en la historia artística de
Chile).
Todo esto sucedía a pesar de no contar con subvención alguna que asegurara
su mantención y de que nosotros, sus organizadores, no éramos su personal sino
entusiastas directores sin salario que no dudaban en pedir apoyo a imprentas,
diseñadores, empresarios y a todo aquel que fuera sensible a esta iniciativa utópica
y austral.Se trata seguramente de uno de los pocos Museos que existen en el
mundo sin personal pagado. Uno de los directores,(somos 5) tiene su residencia
en el recinto del MAM y lleva a cabo de hecho, una labor de ocupación
territorial que es y ha sido fundamental en su desarrollo.
1995 y 1996. El MAM se afianza en el lugar, terminan las rencillas regionales
o por lo menos no se escuchan. El MAM se hace conocido internacionalmente y es
premiado en la X Bienal de Arquitectura de Santiago en la categoría Restauración
y Reciclaje. Recibe además el premio especial que brindó en esa ocasión la
Junta de Andalucía.
Fué el premio a la solidez de una idea, a la armonía de un conjunto, a la
reinterpretación de la Arquitectura tradicional, al reciclaje y a la
minimalidad, honrada y precaria, con que fué llevada a cabo. Esta serie de volúmenes
simples, de interior neutro y luminoso, son el marco mas inesperado para
apreciar el Arte Contemporáneo y de allí han derivado algunos descubrimientos:
- Que no buscamos enseñar, sino ofrecer una vivencia de comunicación
directa y tranquila con el arte, mas que servir de guía a la información
eciclopédica que buscan hoy incesantemente los hombres.
-Que el Arte Contemporáneo es uno solo en el mundo, que no hay diferencia,
es como una corriente que brilla en todas partes y en ninguna es mejor o peor.
Son distintos su difusión y su precio, pero en lo esencial, en aquello que nos
conmueve, no hay diferencia. Y si el arte es uno solo y es lo importante, la
diferencia está en los museos. Nosotros por ejemplo suponemos ser el Museo mas
barato del mundo y seguramente uno de los pocos que quedan con entrada gratuita.
- En el MAM la obra de arte no es entendida ya como objeto único,
transportable y adquirible sino como el sentimiento que produce en el espectador.
Es el espacio mental creado entre obra y gente, un hecho artístico en sí, que
trasciende a la obra y al artista, se trata de la emoción. Y frente a este
inesperado e inconmensurable sentimiento, la obra como bien material y aislado
no existe, no es arte.
1996-1997, se acaban las esporádicas ayudas gubernamentales y escasean las
colaboraciones. Pareciera que el extraordinario posicionamiento logrado por el
MAM, hace pensar en un hecho consolidado y por lo tanto asegurado. Pero la
realidad es muy distinta. Cuando nos preguntan, ¿cómo se sostiene el Museo?,
nuestra respuesta es siempre la misma, El MAM no se sostiene, existe.
En el boletín
N° 5 de 1996, el MAM es declarado oficialmente "TERRITORIO
INDEPENDIENTE DEL ARTE", y desde entoces el orgullo de saberse
independientes ha aflorado, y la valorización de todo lo que esto significa, la
marginalidad respecto al mundo cultural oficial y el alejamiento paulatino de
otros espacios similares pero generalmente condicionados al tipo de
financiamiento que los mantiene.
1998, el MAM celebra este verano su muestra anual
N° 10 y a veces pensamos que
será necesario llegar a la
N° 20 para que nuestro país se de cuenta de la
significancia real que un espacio de esta naturaleza puede tener en su
desarrollo cultural.
1999, El MAM celebró su XI muestra anual y editó su
9° Boletín.
Actualmente se encuentra preparando su muestra
N° 12, verano del 2000.
2001, El MAM desarrolla por primera vez una investigación artística, y lo
hace en torno a la obra y la figura de los Collagistas nacionales, vivos y
muertos, residentes en el país o en el extranjero, se dan cita en el MAM, para
la " Primera Muestra Nacional de Collage "
2002, Año de proyectos; Talleres en Residencia, se presenta a la Comisión
Presidencial de Infraestructura
cultural
y sale favorecido.
La muestra del verano se llamó " Nuevos integrantes de la Colección
". esta muestra significó incrementar la colección permanente en 48
nuevas obras donadas por los participantes de la exposición.
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